Mover mercancías no es un trámite, es una necesidad imprescindible
15 Aniversario de Cadena de Suministro
Artículo de Juan Manuel Martínez Mourín
Presidente de la Asociación Española del Transporte
Hace más de cuarenta años que dejé mi Galicia natal para instalarme en Madrid, con las manos ya metidas de lleno en el transporte. Eché los dientes en este sector, en el mundo ferroviario que a partes iguales me apasiona y me duele. Aprendí en todo este tiempo que lo nuestro no es el vagón de cola de la economía, sino la locomotora. Pero desde las esferas de decisión pública siguen mirándonos con una preocupante miopía.
En estos últimos quince años nos ha pasado de todo. Salimos muy magullados de la crisis de 2008 ajustando estructuras, para que luego el boom del e-commerce nos exigiera entregarlo todo “para ayer”. Y cuando creíamos que dominábamos el estrés, cayeron una pandemia, el tapón del canal de Suez, el Brexit, Ucrania y el polvorín del mar Rojo. Hemos aprendido a tortas que la resiliencia del transporte se construye a base del puro instinto de supervivencia de nuestros profesionales, con ingenio y mucha profesionalidad.
En España tenemos una posición geográfica envidiable con puertos de primer nivel. Sin embargo, el ferrocarril de mercancías sigue anclado en un raquítico 4% de cuota, muy lejos de Europa. Llevo media vida escuchando al Gobierno prometer grandes inversiones, pero la realidad es tozuda: la intermodalidad se predica mucho en las ruedas de prensa, pero se hace poco. Grandes planes y estrategias que se olvidan enseguida. Nos falta mucha gestión e inversión pública real y nos sobra relato y humo de declaraciones institucionales.
Hay buenas iniciativas tecnológicas que para algunos suponen vías de fiscalización y burocracia digital a un colectivo muy castigado que no ve claro el beneficio. La Inteligencia Artificial va a ayudar, pero no va a maquillar la falta de liderazgo institucional.
Y con la sostenibilidad, soy el primero en defenderla, pero con rigor técnico y no con el voluntarismo de despacho, político e ideológico, que se impone de espaldas al sector. Necesitamos más alternativas energéticas, mantenimiento serio y exhaustivo de infraestructuras, renovación de flotas, apoyo económico directo y una transición energética viable con plazos y costes asumibles.
Y el talento, ese gran problema. No hay personas para asumir la renovación generacional, ni mucho menos la transición digital. Faltan conductores de trenes y de camiones, marinos mercantes, incluso pilotos de aviones y, por supuesto, perfiles tecnológicos. Sin una estrategia nacional que involucre a todos, vamos mal.
En plena transformación del transporte y la logística, contar con medios como Cadena de Suministro, que lleva quince años tomándole el pulso al sector, resulta imprescindible. Necesitamos foros donde debatir, pensar en grande y transmitirlo a la Administración; esto hacemos también desde nuestra Asociación. Una industria estratégica, sin altavoces fuertes para hacerse valer, corre el peligro de quedarse aparcada en la vía muerta de las promesas políticas.
Los próximos años serán más tecnológicos, más regulados e inciertos. Pero, como decimos en mi tierra, malo será que no salgamos adelante si el Gobierno entiende que mover mercancías no es un trámite, es imprescindible. Y ahí vamos a seguir dando la batalla, así que déjennos trabajar.