La logística mira a Marruecos como socio industrial y eje estratégico de crecimiento
La jornada “La logística se mueve ante un mundo turbulento”, organizada por El Canal Marítimo y Logístico en Madrid, reunió a operadores, instituciones y representantes portuarios para analizar cómo responde el sector a un contexto internacional marcado por la volatilidad geopolítica. Entre los principales focos del encuentro destacó la mesa redonda “Marruecos, un cercano mercado de oportunidades emergentes”, moderada por Joudia Boujdaini, vicepresidenta de la Asociación Española del Transporte, que puso el acento en el avance del país vecino como plataforma industrial, logística y de inversión de creciente interés para España. En este contexto, la logística Marruecos España se ha convertido en un eje estratégico cada vez más relevante para operadores, puertos e inversores.
La jornada sirvió para reforzar una idea compartida por buena parte del sector: la logística ha dejado definitivamente de ser una cuestión meramente operativa para convertirse en un factor estratégico, estrechamente vinculado a la gestión del riesgo, la diversificación de mercados y la capacidad de anticipación. En ese marco, Marruecos apareció como uno de los ejemplos más claros de cómo la proximidad geográfica, la inversión en infraestructuras y la evolución de los flujos comerciales pueden alterar el mapa logístico regional.
En la mesa moderada por Boujdaini participaron Ali Achaach, director de Desarrollo Comercial de MedHub–Tanger Med; Sergi Crumols, Maghreb Operations Coordinator de Calsina Carré; Arturo Fernández, director comercial de Suardiaz Group; y Fadoua Ouallal, jefa del Departamento de Coordinación y Asesoramiento de la Agencia Marroquí de Desarrollo de Inversiones y Exportaciones (AMDIE). Sus intervenciones permitieron dibujar una imagen precisa del momento que atraviesa Marruecos y de las oportunidades que está generando tanto para su propio tejido industrial como para la actividad logística vinculada a España.
Uno de los aspectos que afloró con más claridad fue el impacto que la inversión portuaria ha tenido en la evolución de los flujos comerciales. La mejora y ampliación de las infraestructuras en Marruecos ha contribuido a aumentar el tráfico de mercancías en ambos sentidos, consolidando un corredor que ya no funciona solo de norte a sur, sino también de sur a norte. Esa transformación fue señalada como uno de los grandes cambios de los últimos años, hasta el punto de convertir este eje en una opción cada vez más atractiva para operadores y empresas.
En ese contexto, la experiencia de Suardiaz Group, con más de tres décadas de actividad en Marruecos, sirvió para ilustrar la maduración del mercado. Si en sus inicios la relación comercial estaba mucho más orientada hacia flujos descendentes, hoy el crecimiento de la capacidad productiva marroquí y la consolidación de sus infraestructuras están impulsando una relación más equilibrada, dinámica y con mayor recorrido logístico.
Otro de los puntos destacados fue la exposición de AMDIE sobre las políticas desplegadas por Marruecos para atraer inversión. Durante la mesa se detallaron las ventajas fiscales, los incentivos y el acompañamiento que se ofrece a las empresas para facilitar su implantación y favorecer su desarrollo desde el primer momento. En ese marco, se citó el caso de Calsina Carré como ejemplo de implantación exitosa, dentro de una estrategia más amplia orientada a convertir al país en un polo estable y competitivo para la industria y la logística.
La mesa también puso el foco en la evolución de los grandes nodos portuarios. Tanger Med, que lleva dos décadas operando, fue presentado como un caso de éxito por su crecimiento y por la capacidad que ha demostrado para canalizar actividad y reforzar la conectividad de Marruecos. Además, se apuntó que asumirá también la gestión del puerto de Nador Est, con la expectativa de replicar allí una trayectoria similar. Junto a ello, se mencionó el desarrollo del futuro puerto de Dakhla, en la costa atlántica, para el que ya se identifican sectores prioritarios de actividad.
En paralelo, el debate también dejó espacio para una mirada realista sobre los retos todavía existentes. Entre ellos, se reconoció la necesidad de seguir mejorando los trámites aduaneros. Aunque Marruecos ha avanzado con la implantación de una plataforma digital y la Administración de Aduanas e Impuestos está trabajando en ello, se admitió que aún queda recorrido para seguir agilizando procedimientos y acompañar el crecimiento del comercio con herramientas más eficaces.
Otra de las conclusiones más relevantes de la sesión fue el vínculo cada vez más estrecho entre el avance industrial de Marruecos y la actividad logística española. El aumento de la producción en el país vecino, unido a mejoras en el ámbito del shipping, está favoreciendo el desplazamiento de ciertos centros de fabricación desde mercados lejanos, como China, hacia destinos más próximos. En ese proceso, Marruecos gana atractivo como alternativa de cercanía y España refuerza su función como plataforma de distribución hacia Europa.
De ahí se desprendió una idea de fondo que sobrevoló toda la mesa: el crecimiento industrial marroquí no debe interpretarse únicamente en clave de competencia, sino también como una oportunidad compartida. Marruecos produce, España distribuye, y esa complementariedad genera un efecto de refuerzo mutuo que puede traducirse en más actividad, más conectividad y más negocio a ambos lados del estrecho.
Con ello, la mesa redonda moderada por Joudia Boujdaini se consolidó como uno de los momentos más reveladores de la jornada. No solo por el perfil de los participantes, sino porque ofreció una lectura concreta de cómo la proximidad, la inversión, la conectividad y la capacidad industrial están redefiniendo el papel de Marruecos en la estrategia logística regional. En un mundo turbulento, el mensaje fue claro: los mercados cercanos, bien conectados y capaces de generar relaciones complementarias ganan peso en la toma de decisiones del sector.